respiración consciente

Respiración consciente para reducir la ansiedad

Un ejercicio de respiración para reducir los niveles de ansiedad

Respiración Consciente

La respiración consciente nos va a permitir restablecer la calma en aquellos momentos de malestar, nerviosismo, ansiedad que nos desconectan de nuestro cuerpo y de nuestra estabilidad emocional. Podemos practicarla cuando notamos el malestar o cuando estamos percibiendo que los pensamientos nos asaltan.

Cuando estamos prestando toda nuestra atención a la respiración y la hacemos consciente, los pensamientos dejan de estar presentes y nos permiten conectarnos con nuestro cuerpo.

Pasos para el ejercicio de Relajación Consciente:

Busca un lugar cómodo, tranquilo, puedes hacerlo sentado/a o tumbado/a, coloca tus manos sobre tu estómago, a la altura de tu ombligo.

Observa el ritmo natural de tu respiración.

Ahora sigue los pasos del ejercicio:

1.- Inhala:

Respira por la nariz y nota cómo llega el aire desde la nariz hasta tu estómago. Nota la elevación del abdomen.

Inhala como harías para oler el perfume de una flor.

respiración consciente

 

2.- Mantén el aire

Por un instante, mantén el aire sin expulsarlo. Brevemente.

respiración consciente

 

3.- Exhala

Expulsa el aire por la boca, lentamente… de manera fluida y continuada, tal como si soplaras la llama de una vela sin querer apagarla, o como en la imagen, expulsa lentamente el aire de manera fluida como si quisieras formar pompas de jabón.

respiración consciente

Repítelo:

Cuando hagas este ejercicio varias veces, puedes aumentar el tiempo de inhalación, que sea más profundo, mantener por unos instantes y exhalar alargando el doble del tiempo.

Cuenta mentalmente:

Inhala contando mentalmente hasta tres, mantén el aire durante un tiempo, y exhala por la boca contando mentalmente el doble de tiempo; es decir, inspira en 1, 2 y 3… mantén, y espira en 1, 2, 3, 4, 5 y 6.

Repítelo hasta que llegues a la calma deseada. Hasta que notes cómo tu cuerpo se relaja y vuelves a tu respiración normal.

Haz consciente el flujo de aire al entrar y salir y de tu cuerpo y nota cómo los pensamientos se han reducido o desaparecido. Es posible que tras la respiración consciente surjan pensamientos más positivos.

¿Cómo te has sentido?

¿quieres compartir con nosotras el resultado de su práctica y cómo ha sido el cambio en ti?

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Montse Amo y Sonia Cantos

Psicólogas y Psicoterapeutas Humanistas

AGua Psicología

 

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